En enero de 2026, completé la primera etapa de una expedición ciclista en Brasil, recorriendo los territorios del norte de la Mata Atlántica, los restos de la selva atlántica original. En colaboración con el ciclista canadiense Alex Gautier, realicé una travesía en solitario por terreno montañoso, siguiendo caminos de tierra y senderos durante casi 500 km, desde la localidad de Manoel Vittorino a través de los parajes del sertão y la cordillera de Chapada Diamantina hasta Lençóis. Esta es la primera entrega de un proyecto cuyo objetivo es mostrar el potencial natural y cultural del país, así como consolidar en la conciencia colectiva la belleza de la selva atlántica, menos conocida que la Amazonía, pero igualmente importante y fascinante.